Valor Social… Más allá de la RSE

June 5th, 2009

Rosibel Cubillo

Hablar de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) no es el objetivo de este artículo, sino ir más allá de este concepto tan criticado y venido a menos. Sin embargo, es necesario citar algunos factores que han incidido en la mala utilización y comercialización de las prácticas de RSE, pues muchas empresas se vanaglorian de ser socialmente responsables y estar incorporadas a ONG, pero sus prácticas corporativas no son las correctas. Cito algunas reflexiones al respecto.
Etica: no se cuestiona la rentabilidad de las compañías sino la forma en que obtienen sus ganancias. Las pérdidas de pequeños inversores ocasionadas por compañías financieras son muestra de ello.
Medio ambiente: la gran mayoría de corporaciones no tiene políticas claras, definidas y sostenibles, en cuanto a no dañar el medio ambiente, a pesar de que poseen planes de RSE. Por ejemplo, las trasnacionales que expenden agua embotellada son los principales gestores del daño ambiental causado por la sobre explotación de las nacientes de agua.
Grupos de interés: son especialmente los empleados quienes sufren la irresponsabilidad, pues se mantiene la visión de que las rentas se reparten entre el capital y los accionistas.
Insuficiencia de legislación: el aparato coercitivo legal se ha mostrado ineficaz e insuficiente para garantizar el cumplimiento mínimo de la normativa, aunado a la ineficiencia de la gestión pública.
Globalización: ha provocado que las multinacionales se extiendan por todo el mundo, operando en sociedades con distintos valores, historia y costumbres, acumulando gran poder, y por razones económicas y expansivas, no se respecta la idiosincrasia de los pueblos.
Mala imagen: precisamente, las pésimas prácticas empresariales y la utilización solapada de la RSE como licencia para operar han traído abajo su credibilidad.
Costo económico: las prácticas de RSE se asocian a los altos costos que implica implementar medidas correctivas en todos sus ámbitos, y por ello no se hacen.
Herramienta publicitaria: es común que la RSE sea tomada por las empresas como herramienta para su propio beneficio, hacen poco y promulgan que hacen mucho.
Transparencia: es vista como un riesgo, pues las compañías temen revelar sus debilidades y serán más criticadas.
Asistencial: como ha sido usual, la RSE se ha convertido en filantropía, y ya sabemos que una empresa puede ser responsable socialmente sin destinar un centavo a la acción social, o por el contrario, puede aportar gran cantidad de dinero a causas sociales, y ser totalmente irresponsable.
Crear valor social
Más allá de la RSE, las empresas deben comprometerse con crear valor, sin intereses comerciales o financieros, sin hacer filantropía, sino originando, participando y contribuyendo, con un compromiso intrínseco y sincero, como aporte para construir un mundo mejor.
Bien citó Peter Ducker que “el administrador moderno debe ser un activista político. Cada vez se dará mayor cuenta de que, en estos tiempos turbulentos, en adición a la gestión de su empresa, deberá convertirse en el líder e integrador de una sociedad pluralista”.
Crear valor social debe nacer y evolucionar en la empresa, dejar de ser momentáneo y parcial, para convertirse en algo auténtico y con proyección futura. El compromiso para crear este valor debe ser íntimo, fruto de la reflexión sobre la responsabilidad que tiene la empresa con su entorno y con todos los agentes que confluyen en el.
Para iniciar este proceso de cambio hacia la creación de valor social, deben definirse metas y crear una declaración de principios -a cumplir y que no queden en el papel- sobre su desempeño económico, social y ambiental.
Aquí deben estipularse las bases de transparencia, ética, equidad, derechos humanos, comportamiento y relaciones con cada una de sus audiencias, incluyendo el personal interno, la comunidad y el país.
Crear valor social implica un desarrollo armónico sostenible, donde haya crecimiento financiero, innovación, uso adecuado del entorno natural y posibilitando el incremento del conocimiento, para no limitar el progreso de las generaciones futuras.
Crear valor social también debe ser una decisión conciente, tomada por los líderes de las organizaciones, y hacerla trascender a todos los niveles, pues todos los ciudadanos somos responsables del bienestar de la sociedad.
Crear valor social implica ser participativo, proactivo, cooperativo, especialmente con organizaciones, para lograr un efecto multiplicador de las acciones emprendidas, estimular el avance normativo de los procesos legales, sociales, ambientales, buscando la integración de las demandas sociales.
Crear valor social es un compromiso por compartir la dimensión empresarial, identificar los desafíos que enfrenta la empresa y la sociedad, y hacerle frente a esos retos con investigación y prácticas responsables en los ámbitos económicos sociales y ambientales.
Más allá del proceso político en que estuvo inmerso, un ejemplo de creación de valor social es Al Gore, quien ha emprendido una labor de concientización acerca del calentamiento global. No se quedó con esperando que otros hicieran algo, su esfuerzo no terminó con su documental “Una verdad incómoda”, sino que ha creado una red de apoyo, divulgación y comunicación, para que el mundo abra sus ojos ante esta eminente catástrofe causada por la acción humana.
Entonces, ¿por qué no crear valor social?… lo que requerimos es realmente querer hacerlo.

RSE: Del ejemplo privado a una alianza nacional

April 23rd, 2009

Rosibel Cubillo
Directora

Cuando hablamos de Responsabilidad Social Empresarial vemos, en la mayoría de los casos, que las empresas asesoras en el campo indican a sus clientes varias acciones tendientes ayudar a una causa social, lo que convierte el proyecto en un “parche” filantrópico que, si bien no está mal pues coadyuva a suplir una necesidad inmediata en algún grupo o entidad, no cumple con la premisa de ser sostenible y estar apegado al “core business” de la empresa asesorada.
Peor aún, la mayoría de las empresas asesoras en RSE no poseen prácticas internas que trasciendan a la sociedad, y mucho menos proyectos constantes que beneficien en algún grado el entorno. Entonces ¿por qué asesoran sin predicar con el ejemplo?
Vale la pena recordar que una empresa socialmente responsable conduce sus negocios en términos éticos, de forma transparente, respeta las leyes en su amplio abanico (laborales, medioambientales, culturales, derechos humanos, etc), ofrece productos o servicios de calidad, genera utilidades y empleos, paga impuestos y desafía su creatividad para seguir haciendo negocios de manera sustentable para su comunidad y el país.
Cuando una empresa es socialmente responsable está cumpliendo en cada una de sus actividades con un mandato social, apegado a las leyes, protegiendo su recurso humano, cambiando la cultura organizativa, haciendo un clima organizacional eficiente y competitivo, protegiendo la producción, comunicando con claridad y honestidad su mensaje en mercadeo, protegiendo el medio ambiente que le rodea y, a la vez, generando utilidades y riqueza…
Dicen que no es buen santo el que se bendice solo pero debo dejar la modestia a un lado, pues en Image & Value hemos realizado ingentes esfuerzos internos para ser una empresa socialmente responsable, y por ende poder brindar asesoría a nuestros clientes en este campo.
Solo para citar algunos ejemplos de nuestro quehacer, hace ya algunos años fuimos pioneros en el país al cambiar hacia una estrategia enfocada en un modelo de negocio que genere valor, la cual repercute en la asesoría brindada a nuestros clientes.
Nuestra CEO, Giselle C. de Stas, se dio a la tarea de escribir un libro al respecto para entregarlo a nuestros clientes y medios de comunicación, para educarlos y concientizarlos sobre RSE. Aunado a ello, se han dado charlas gratuitas a entidades públicas y privadas.
El Zoológico Nacional Simón Bolívar fue uno de los beneficiados en este enfoque, al contar con nuestro apoyo en todo el ámbito de comunicación de la entidad para dar a conocer, en forma prístina, su quehacer a los costarricenses.

A nivel interno nos asesoramos con el Centro Nacional de Producción Más Limpia, y pusimos en práctica un plan de disminución, reutilización y reciclaje, con el cual hemos reducido el consumo eléctrico y de papel en un 40%.
Además hemos extendido este mandato de responsabilidad social a nuestra red regional -Image Group-, al hacer e incorporar un Manual Verde para que las empresas que integran el grupo se unan en esta cruzada.
Llamado a una alianza nacional
Ahora bien, aunque parezca contradictorio creo de manera firme que es el momento de cambiar el paradigma de que los proyectos de RSE deben ir apegados al “core business” de las empresas.
¿Por qué? Muy sencillo: estamos en un momento social muy grave y crítico en lo que respecta a seguridad ciudadana, no solo en Costa Rica, sino en la región.
Por lo anterior considero oportuno que la empresa privada y la pública unan sus esfuerzos en un plan nacional sostenible que genere acciones urgentes y a largo plazo para combatir la delincuencia en todas sus formas de expresión, y por ende aumentar la seguridad ciudadana.
Muy a grosso modo este plan debe contener, al menos: fortalecimiento de la educación pública primaria, secundaria y universitaria, de mayor acceso para todas las clases sociales, que además incluya un programa de fortalecimiento de valores.
La iniciativa privada no ejerce aislada de su entorno y de marcos políticos y legales, nacionales e internacionales. El gobierno también debe invertir, especialmente en no dejar en manos ajenas, los pilares del desarrollo, como lo son salud, educación e inversión en infraestructura, principalmente aquella que genere trabajo, que esté ligada a la producción y exportación.
Se debe revisar la legislación en materia penal, no solo en imponer condenas más severas, sino tomar medidas correctivas para evitar la impunidad.
Se debe revisar y adecuar a los tiempos imperantes la normativa existente en materia de narcotráfico, migración, lavado de dinero, y todo tipo de acciones ilegales.
Para que una empresa genere riqueza y aumente su valor percibido, necesita condiciones nacionales para desenvolverse y crear más y mejores oportunidades para ella misma y su entorno.
Como empresas privadas debemos también promover la transparencia, impulsar la adherencia a los estándares internacionales en el campo social y ambiental, ofrecer recursos para mejorar las instituciones del gobierno y analizar los aspectos claves para ese cambio, convocar a un diálogo multi-audiencias para estimular prácticas globales de RSE.
Se que lo anterior suena “platónico”, sin embargo tengo la fe que se pueda lograr, aunque para ello se requiere que, unidos sector público y privado, no escatimen esfuerzos y recursos, porque de lo contrario dejaremos de ser en muy poco tiempo la “Suiza Centroamericana” y la región, que ya vive este escenario, será territorio de la mafia.
Un plan de RSE nacional para mejorar la seguridad de forma integral, es lo que necesitamos.

La peor de las crisis es la que nunca ocurre

April 21st, 2009

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Dino Starcevic
Director de Relaciones Públicas
Una empresa que no pasa por algún tipo de situación que requiera manejo de crisis es más vulnerable que aquella que la vive.
Suena paradójico. Cualquiera diría que si una empresa nunca tiene una crisis, es mucho mejor. Cierto. Pero pensemos dos cosas: la primera, es prácticamente imposible que una empresa -más aún en nuestros tiempos- no pase por una crisis; segundo, aplica el principio de la inoculación según el cual los organismos fortalecen sus defensas cuando se ven expuestos a una enfermedad.
Y agrego un elemento a considerar: una empresa que nunca ha pasado por una crisis desarrolla un falso sentido de autoconfianza, de invulnerabilidad, que a la larga la deja desprevenida cuando se enfrente a un conflicto.
Cuando se está en la posición de asesor en comunicación (que incluye, a menudo, manejar crisis) se da uno cuenta de lo poco difundida que está la idea de prepararse para una crisis dentro de las empresas. En muchos casos (la mayoría, diría yo), ese falso sentido de la confianza, aunado a la idea de que los manejos de crisis son caros, hacen que las empresas no se preparen.
Una analogía que siempre uso: los seguros de vida. Todos tenemos algún seguro de vida; efectivamente, nos cuesta dinero, y lo pagamos porque sabemos que es mejor hacerlo y tener respaldo ante una crisis, que no hacerlo y enfrentar el peor de los escenarios.
A lo mejor nunca usemos el seguro, pero tengo la certeza que puestos a escoger, todos preferimos nunca hacerlo. La alternativa es demasiado dura.
Lo mismo ocurre con los manejos de crisis: deben hacerse, hay que pagarlos, y hay que hacerlo con anticipación.
Hay tres puntos medulares cuando pensamos en las crisis y su manejo.
Primero, prevención. Se trata de la disposición anticipada para evitar un riesgo. Tomar una decisión, la de anticiparse a la crisis. Nunca sabremos cuándo pueden ocurrir, y es por eso que el momento para prepararse es AHORA. Lo deseable, cuando no hay crisis… luego puede ser muy tarde.
Segundo, previsión: es decir, disponer lo conveniente para atender las contingencias. Una vez tomada la decisión de prepararse, hay que disponer de lo necesario para hacerlo. En pocas palabras, estructurar un plan de manejo de crisis. Hay una larga teoría y gente con experiencia en ello: lo mejor es conseguir la asesoría de un especialista en manejo de crisis. Es una labor que ocupa un proceso de análisis, y un ojo externo a la empresa puede ser recomendable.
Finalmente, capacitación. No es solo tener un buen manual de crisis, sino de preparar a la gente para desarrollarlo. Una crisis empresarial no puede enfrentarla un individuo, ni siquiera el más capaz de los CEO; es un trabajo de equipo que deberá asumir posiciones en varios frentes, con una coordinación certera y un entrenamiento apropiado.
Nuevamente, el asesoramiento correcto permite sacar adelante las cosas durante una crisis. En Image & Value hemos trabajado en numerosas ocasiones en manejo de crisis, y estamos en constante alerta con aquellos clientes que saben la importancia de mantenerse siempre vigilantes para ver llegar una crisis.

¿Cuál es una verdadera Estrategia?

April 15th, 2009

Giselle C.de Stas
CEO
Cuán utilizada está la palabra estrategia. La usamos en el vocabulario diario, sin darle la profundidad del significado que tiene. Y como el campo que nos ocupa es el de Imagen, quiero ampliar qué es una Estrategia de Imagen, ya sea para un producto, empresa, organización o persona.
Si se trata de productos, empresas u organizaciones que tienen años en el Mercado, se debe empezar por la fase de investigaciones. En Image & Value, iniciamos con implementar el Barómetro de Valor Percibido®, aplicado a las principales audiencias o stakeholders.
Este instrumento, patentado por Image & Value, mide cuantitativamente cómo su empresa es percibida conforme a los lineamientos fundamentales de su negocio y ligados a los cuatro pilares de VALOR de Michael Porter. Porque no es lo mismo lo que digan sus amigos o allegados de qué creen del negocio, que lo que opinan sus clientes. Usualmente, la percepción de los gerentes está algo distanciada de la percepción de valor, de clientes, proveedores, empleados, tomadores de decisión o comunidad.
Los resultados arrojan una radiografía cuantitativa de qué valor le están dando las audiencias a su negocio, productos y servicios.
Paralelamente se aplica otra serie de investigaciones sobre la competencia, historial de campañas, uso de medios de comunicación a lo interno y externo, entre otras, según el tipo de empresa o negocio, sus categorías y ramificaciones.
Con todos los resultados obtenidos, viene la etapa analítica, que requiere no solo gran experiencia y conocimiento, sino además visión.
Pongamos un ejemplo. Es como si usted tuviera un castillo y debe defenderlo, pero no sabe cómo. La estrategia le va a decir si debe construir altas torres con vigilantes, o ampliar los canales que lo circunda, o si definitivamente para mantener ese bien, es mejor pasar el castillo de lugar.
El problema más frecuente es que cuando nos contratan para hacer una estrategia, muchas empresas no tienen un modelo de negocio definido (qué hago, para quién lo hago, cómo debo hacerlo, en qué áreas geográficas, cuáles serán mis áreas de excelencia). Es decir, tienen un castillo sin una fuerza intrínseca que lo mantenga en pie y que esta fuerza sea la responsable de guiar a todos sus ocupantes hacia una misma dirección.
Les describo el problema. Una empresa define una visión de negocio, en la que establece ser el líder en América Central. Pero no dice ser el líder en qué: por volúmenes de venta (entonces hay que perseguir clientes para lograrlo en todos los países), si su liderazgo será entre empresas exportadoras, si va a ser como mejor empleador, si es por calidad de servicios (entonces hay que estar evaluando el criterio de los clientes), etc.
Aquí es donde una empresa de estrategia de IMAGEN, como Image & Value encuentra el principal obstáculo: la mentalidad de los gerentes o propietarios, quienes tratan de imponer su criterio contra fundamentos que son medibles y comprobables… porque difícilmente se es líder en todo. Entonces ninguna estrategia será hecha a la medida de las necesidades y de un modelo de negocio ejecutable y que se pueda cumplir.
Pueden visitar las páginas de la revista Fortune 500 y de Interbrand, para corroborar los sistemas de medición de las empresas líderes mundialmente. Ninguna es líder en todo.
http://money.cnn.com/magazines/fortune/rankings/
http://www.interbrand.com/best_global_brands.aspx

Reflexiones incipientes sobre creatividad y comunicación

April 15th, 2009

Rosibel Cubillo M.
Directora Estratégica

Es mi primera vez escribiendo para un blog, por lo que ha sido difícil escoger un tema acorde al campo de acción de nuestro trabajo en Image & Value.
Meditando al respecto sobre qué escribir en relaciones públicas, publicidad, imagen, comunicación integral y estratégica, me doy cuenta que para todos ellos existe un factor imprescindible y es precisamente la creatividad, muy carente en nuestros días.
Si hacemos una pequeña reflexión sobre nuestras travesuras de niños, aquellas preguntas locas que incomodaban a nuestros padres y hasta los famosos juegos que ideábamos ante la ausencia de la tecnología actual, nos damos cuenta que la creatividad de nuestra infancia estaba a flor de piel.
Y es que andábamos descubriendo cosas, jugando con lo que teníamos alrededor, sin mayores preocupaciones, siendo nosotros mismos, resolviendo nuestros problemas de manera sencilla, sin ligamen a miles de estereotipos, paradigmas y esquemas.
Precisamente esa libertad de pensamiento, ese dejar volar nuestra imaginación, descubrir, es hoy uno de los mayores problemas que poseen las empresas, pues se ha perdido la innovación, que surge del proceso creativo independiente, sin ataduras.
Nos esforzamos cada día por encontrar la “gran idea de negocio” para establecernos, para hacer dinero. Intentamos ser creativos, pero la inspiración no aparece por ningún lado … y es que los adultos vivimos en un mundo de leyes, estándares y modelos establecidos por la sociedad que nos limitan, porque nos obligan a utilizar patrones, lógica, practicidad y por qué no, el temor a equivocarnos.
Por eso vale la pena preguntar ¿hace cuánto tiempo dejé de pensar y ver las cosas como niña/o?
Ese infante que todos llevamos dentro es el creativo, no el adulto que está encadenado por tanta información, esquemas, costumbres, responsabilidades, estrés y afán de hacer lo que es preciso.

Creatividad, empresas y comunicación integral
Ahora sí, ligando mi trabajo a la creatividad vemos que en el campo que me compete usualmente hay escasa innovación y nula creatividad. ¿Por qué? Hay muchos motivos, pero uno de los principales es que la mayoría de empresarios no sabe, no cree, o tiene una visión errónea de lo que es la comunicación integral.
Cuando eso sucede no se le da el verdadero valor al poder de la comunicación integral, y la mayoría de las compañías dedicadas a este sector terminan haciendo lo que desea la gerencia o su cliente, sin un norte y sirviendo nada más como oficinas de colocación de notas de prensa en los medios de comunicación.
Pero el verdadero valor de esta comunicación integral radica en ser un instrumento de las gerencias para lograr coadyuvar a que se cumplan las metas, ofreciendo una visión constructora e integradora de relaciones dentro y fuera de la organización.
Y cómo se logra ser creativo en el campo de la comunicación… innovando, con base en el insumo que proporcionan investigaciones previas, estudios de percepción e imagen, y teniendo la realimentación de la empresa en todos sus elementos (Gerencia General, Mercadeo, Finanzas, Recursos Humanos, por ejemplo), para así poder crear estrategias y tácticas acopladas al modelo de negocio.
En Image & Value hacemos valer nuestro lema “originales, hechos a la medida y que agreguen valor”, pues somos conscientes de que nuestros clientes, las empresas, requieren de este apoyo innovador e integral, que les permita construir esas sinergias entre las disciplinas de la comunicación, organizaciones y sus públicos.
Según como cita Jack Foster (1996) “una idea abarca todos los aspectos de una situación y la vuelve simple. Ata los cabos sueltos en un solo nudo, y ese nudo se llama idea”…
Y para Image & Value, la creatividad es “la aptitud para producir soluciones nuevas, estableciendo relaciones, para soltar ese nudo en forma hilvanada”.

Hello world!

April 2nd, 2009

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